jueves, mayo 18, 2017

¡PAREN MÁQUINAS! HE DESCUBIERTO LA SOPA DE AJO Y A HARRY FLASHMAN




Bien, amigos, como bien sabéis, de vez en cuando me dedico a descubrir la sopa de ajo o el Mediterráneo, y ahora le ha tocado el turno a las novelas históricas de Harry Flashman. Seguro que muchos de vosotros ya las habéis leído, pero igual queda por ahí alguno todavía más despistado que yo al que le pueda interesar este post.

Os diré como llegué hasta ellas. Tengo que deciros que, al contrario de lo que pudiera parecer, no me siento atraído por la novela histórica y, de hecho, apenas leo libros de este género. De hecho, este año sólo he leído una novela histórica -porque era de un amigo- y el año pasado otra -porque era de un amigo también-.

Pues resulta que para escribir un artículo por encargo de una revista de historia, necesitaba información sobre la famosa reina de Madagascar Ranavalona I y encontré la referencia de la novela Flashman y Señora. Así que conseguí el libro sin demasiadas expectativas y, para mi sorpresa, me entusiasmó. Su descripción del Madagascar de la época y de la corte de Ranavalona me dejó asombrado, y gracias a esta obra he conseguido más información de la que podría obtener en muchos libros de historia.

Además, me lo pasé genial con su lectura, así que rápidamente adquirí las otras doce novelas que integran la serie protagonizada por ese carismático bribón, dispuesto a devorarlas.


Hoy he acabado la primera de la serie, Harry Flashman, que me ha gustado incluso más que la otra. En ella relata con todo lujo de detalles la tristemente célebre retirada del ejército británico de Kabul en 1842 con el inútil del general Elphinstone al frente.



Aunque había leído sobre esa histórica humillación británica a manos de los afganos, no ha sido hasta después de leer la novela que me he hecho una idea perfectamente clara de lo que ocurrió.



A todas estas no he hablado del autor, George MacDonald Fraser, de quien a partir de ahora me declaro fan absoluto. Es increíble cómo el hombre relata y describe los acontecimientos, con una visión periodística que hace que tengas la sensación de que has estado allí, presenciándolos. Se nota que el autor se ha documentado exhaustivamente.

También me ha gustado el ritmo, que no decae nunca, siempre están pasando cosas, pero cosas con sentido, lo que provoca que la lectura sea absorbente. Eso es peligroso si estáis leyendo en un transporte público, porque os podéis pasar vuestra parada, como ha estado a punto de pasarme a mí en dos ocasiones.

Además, me encanta el vitriólico sentido del humor que destila. Por último, el autor, amparándose en que son las memorias del viejo Flashman, deja caer de vez en cuando alguna perla políticamente incorrecta.

Curiosamente, he sabido que MacDonald combatió en la Segunda Guerra Mundial, concretamente en Birmania, sin duda el peor destino que le podía tocar. Imagino que ésas serán las medallas que ganó entonces -no soy un experto en condecoraciones, ayudadme a identificarlas-, aunque creo que la que tiene más cerca de la corbata es la Orden del Imperio Británico, que recibió en 1999:



Pues lo dicho, aun a riesgo de que ya todos vosotros conozcáis estas novelas, no puedo por menos que recomendároslas de la forma más entusiasta. Con Harry Flashman, además de aprender mucho sobre la historia del siglo XIX, tendréis diversión garantizada.


4 comentarios:

Takeda dijo...

Hola Jesus,por si te sirve de información, escribio un libro muy interesante sobre sus experiencias,en Birmania.el titulo en ingles:Quartered safe out here. Si quieres leer mas busca el pais digital 8 ene 2008. Dos de sus medallas son: Estrella 1939-1945 y estrella de Burma. U saludo y consulta el Pais digital, veras que datos mas interesantes descubres de MacDonald.Un saludo. Ah yo ahora leyendo enigmas de la ocupación.

Conde de Salisbury dijo...

No he leído los libros de Flashman, pero sí vi la película que sobre el personaje y alguna de sus aventuras hicieron en los años setenta, "El cobarde heróico":

http://www.imdb.com/title/tt0073639/?ref_=nm_flmg_act_36

antonio saiz dijo...

No sabes la envidia que tengo de no poder descubrir de nuevo a Sir Harry, recuerdo con cariño la avidez de no poder parar de leerlo de la que hablas, lo retomo de vez en cuando pero evidentemente no es lo mismo.

A los amigos que verdaderamente aprecio les regalo el primer libro de la saga y ninguno hasta ahora me ha afeado el regalo.

Es el típico personaje que si bien no existió (aunque para todo hay debate) debería haberlo hecho, al menos en la imaginación de quien lo escribió y de todos los millones de lectores que no podemos dejar de sentir cierta simpatía hacia un hijo de la "gran bretaña" con el que cualquiera se iría de fiesta pero no a una guerra.

Jesús Hernández dijo...

Takeda, muchas gracias, busco esos artículos.

Conde de Salisbury; vi que se hizo esa película, pero he leído críticas que no la dejan muy bien, así que prefiero imaginarme yo mismo el personaje... gracias por el apunte.

Gracias también Antonio Saiz. Pues sí, estoy disfrutando de su lectura, lástima no haberlo descubierto antes, pero nunca es tarde si la dicha es buena...