jueves, marzo 23, 2017

¡GRACIAS, ARGENTINA, MÉXICO Y COLOMBIA!




Bien, amigos, en mi casa siempre se ha dicho que "de bien nacidos es ser agradecidos", así que vamos allá.

Os cuento que, para los juntaletras, el mes de marzo es como el mes de mayo en las temporadas de fútbol. Los equipos recogen el premio o el castigo de lo que hayan hecho a lo largo de la temporada. Hay quien gana la Champions, se clasifica para la Europa League, se salva en el último partido o desciende al infierno de Segunda.

Así que ahora los autores vamos recibiendo de las editoriales los datos de las ventas conseguidas a lo largo de 2016, en el que se ve el fruto de nuestro trabajo. Ahí, negro sobre blanco y cuantificado al céntimo, se ve si un libro en el que no confiabas mucho ha funcionado, si aquel libro que escribiste hace años sigue vendiéndose muy bien o si aquel otro que te costó tanto esfuerzo escribir ha sido ignorado por los lectores...

Pues, entre las cifras que me han llegado, en las que hay un poco de todo lo que he apuntado, me ha sorprendido muy positivamente la extraordinaria acogida que ha tenido en Argentina, México y Colombia el libro que he publiqué en 2015 con Planeta, PEQUEÑAS GRANDES HISTORIAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.




Resulta que el libro se ha vendido muy bien en estos países, lo que me ha cogido hasta cierto punto por sorpresa. Normalmente, un indicador fiable del probable éxito de un libro es la cantidad de mails que recibo por parte de los lectores. En este caso me habían llegado bastantes pero no esperaba que se tradujese en ventas de este modo.

Porque una cosa es conseguir likes o retuits y otra muy distinta que alguien decida rascarse el bolsillo para adquirir tu obra. Hay algunos estudios al respecto que demuestran que, salvo algunas excepciones, las redes sociales no hacen vender libros.

Con un mundo virtual en el que tenemos tan a la mano -¡y gratis!- tantos diarios digitales, videos, textos o blogs -sin hablar ya de las descargas ilegales-, el que haya personas que decidan pasar por caja para leer lo que has escrito en la soledad de tu estudio te da una sensación muy satisfactoria. Pero también supone una carga de responsabilidad para no decepcionarles en esa inversión que acaban de hacer en ti, en vez de hacerla en comprar un surtido de quesos y una buena botella de vino, por ejemplo.



Por lo tanto, quiero desde aquí agradecer a los lectores argentinos, mexicanos y colombianos su gran apoyo. Al parecer, también llegan de algún modo u otro mis libros a Chile, Venezuela, Perú, Uruguay e incluso Estados Unidos, ya que me llegan mails de lectores de allí, por lo que hago extensivo a todos ellos el agradecimiento.

Capítulo aparte merece Brasil, en donde se han venido traduciendo al portugués varios títulos míos desde hace años, y parece ser que funcionan bien, pero en este caso no dispongo de ninguna cifra. Pues un saludo para ellos también.

¡Muchas gracias por vuestra confianza, ahí estamos!




1 comentario:

alejandro bonifacio dijo...

si encuentro un libro tuyo en mi "rancho" lo compro sin remordimientos! pero no los he visto :(