miércoles, enero 28, 2015

LOS CAÑONES DEL ATARDECER, DE RICK ATKINSON: UN RELATO TAN ÉPICO COMO SORPRENDENTE





Bien, amigos, si recordáis, os dije que Papá Noel me había traído LOS CAÑONES DEL ATARDECER, de Rick Atkinson. Este libro trata del avance de las tropas aliadas desde que desembarcan en Normandía hasta que derrotan a Hitler.

Un amigo de cuyo criterio me fio me lo recomendó, y tengo que decir que tenía toda la razón. Ya lo he acabado y me parecido un excelente libro, que va más allá de un simple libro de historia que nos aporta información. En esta obra, Atkinson recurre a un método de narración que me ha parecido sobresaliente, que te atrapa y no te aburre en ningún momento.

Además, la obra te ofrece una visión fresca y novedosa, un reto que a priori parecía muy difícil teniendo en cuenta que la campaña en Europa occidental de 1944-45 es archisabida. Aun así, Atkinson proporciona muchos datos que yo, al menos, desconocía. Y parece que no soy yo el único.

Como asegura el historiador Antony Beevor en la contraportada: "El relato tiene un ritmo perfecto y nos sorprende siempre con nuevos y reveladores detalles".

También en la contraportada, mi admirado Max Hastings dice: "Aunque la historia puede parecer familiar, encontré detalles sorprendentes en cada página".

Entre los puntos fuertes, destaca su narración de la batalla de Normandía. En el libro de Beevor sobre el Día D la verdad es que no me enteré de nada. Pero en éste de Atkinson comprendes de manera muy clara la operación Cobra o la Bolsa de Falaise, por ejemplo.




También es digno de señalar el relato que hace de las enormes dificultades con que se encontraron los Aliados; y el enemigo no siempre era el ejército alemán. Aquí se ve, por ejemplo, la paciencia que tuvo que tener Eisenhower con el niño malcriado de Montgomery, por ejemplo. Atkinson no disimula las virulentas diferencias que se dieron en el bando aliado.

Otro punto interesante es que no se centra sólo en el avance desde Normandía, sino que también ofrece mucha información sobre el avance desde la costa sur de Francia tras la operación Dragón y después sobre las operaciones en el sector de la frontera francogermana más cercano a Suiza, que normalmente son ignoradas o pasadas por alto.

Todo ello hace que uno se vaya encontrando con continuas sorpresas, lo que supone un gran aliciente.

Si hay que citar algún aspecto no tan bueno, a mi me ha parecido que la batalla de las Ardenas no está tan bien narrada como la batalla de Normandía, y que el posterior avance por Alemania está narrado de manera un tanto apresurada, cuando el propio Atkinson nos dice que en abril de 1945 murieron tantos soldados aliados como en julio de 1944 (!). Me da la sensación de que, llegado a ese punto, tal vez quería acabar ya el libro, pero repito que es sólo una sensación personal, tal vez influenciada porque en ese momento llevas ya más de quinientas páginas, así igual estoy equivocado.




También hay que anotar la existencia de más errores ortotipográficos de los aceptables, algo extraño en una editorial del prestigio y experiencia de Crítica. Como ejemplo, la ciudad de Paderborn se encuentra escrita así, pero también aparece como Padelborn y como Paderhorn (!).

Igualmente, el texto confunde contínuamente el rio RUR -un afluente del Mosa que discurre por Bélgica, Alemania y Holanda- con el famoso río alemán RUHR, el de la cuenca. De hecho, hasta en el mapa de la página 636 aparecen los dos marcados como "Ruhr". Esto hace que te vuelvas loco, ya que no entiendes nada, hasta que te das cuenta que,en algunas páginas, cuando habla del Ruhr, en realidad se está refiriendo al Rur. Tened esto presente y os ahorraréis un dolor de cabeza.

Pues bien, a pesar de esos detalles que deslucen la obra, Los cañones del atardecer es un libro épico, de esos que tienes ganas de olvidar pronto para poder volver a leerlo y disfrutar como el primer día.




domingo, enero 25, 2015

VAMOS A HABLAR MAL DE CHURCHILL



Como sabéis, se acaba de cumplir medio siglo de la muerte de Winston Churchill y, como era de prever, todo han sido panegíricos.

Pues aquí, para dar la nota, como de costumbre, vamos a hablar mal de este hombre.

Lo primero, vamos a centrarnos en su dependencia del alcohol, algo bien sabido pero que suele pasarse por alto. Churchill solía beber un vaso de whisky Johnnie Walker Black Lebel nada más despertarse, en la cama, aunque en este caso –y sin que sirviera de precedente- rebajado con agua. A partir de ahí, era raro el momento del día en el que no estaría con una copa en la mano. Ya antes de desayunar se tomaba una copa de jerez. Durante las comidas se bebía una botella de champán francés Pol Roger y después se hacía servir varias copas de coñac hasta quedarse dormido. Por la noche descorchaba otra botella de champán y una copa de coñac de noventa años era el epílogo a la cena. Después, antes de irse a dormir, se bebía un cuarto de botella del mismo whisky, aunque en este caso sin diluirlo en agua.

Su afición al alcohol dio pie a varias anécdotas. En 1946, la diputada Bessie Braddok le espetó durante una recepción: “¡Está usted borracho!”. Churchill le respondió: “Sí, pero yo mañana estaré sobrio y, en cambio, usted seguirá siendo igual de fea”.

En otra ocasión, durante una visita oficial a la residencia del rey de Arabia Saudí, Churchill se sorprendió de que en la mesa tan sólo hubiera zumo de naranja y pidió inmediatamente un whisky. El intérprete árabe le comentó que la ausencia de alcohol era debida a que la religión del rey se lo prohibía. Churchill le contestó muy serio que “mi religión personal exige beber alcohol antes, durante y después de las comidas, e incluso entre ellas”.




Pero el consumo exagerado de alcohol no fue el mayor de sus pecados. Algunas de sus decisiones bordearon el crimen de guerra. En febrero de 1942, su gobierno dictó el Area Bombing Directive, destinado al Mando de Bombardeo de la RAF, en el que designaba como objetivos las ciudades alemanas de mayor densidad de población. Se remarcaba claramente que los objetivos serían los núcleos de población -concretamente los barrios en los que residían los trabajadores industriales- y no, por ejemplo, los astilleros o la industria aeronáutica.

Así, el Comandante Supremo de Bombarderos, Arthur Bomber Harris, dirigió sus aviones contra los barrios obreros más populosos, y adoptó los métodos más eficaces para crear devastadoras tormentas de fuego, como la utilización de bombas de fósforo.




Churchill también estuvo a punto de provocar la temida utilización de gases asfixiantes en la Segunda Guerra Mundial. El 6 de julio de 1944, propuso al alto mando británico, no sabemos si con varios whiskys encima o no, que “se valorara fríamente” si el gas venenoso que poseían los Aliados para ser utilizado en caso necesario acortaría la guerra. “Sería absurdo anteponer cuestiones morales en este tema, cuando todo el mundo lo utilizó en la última guerra sin que se quejaran los moralistas o la Iglesia”, afirmó Churchill ante sus sorprendidos colaboradores.

El premier británico también sostuvo que “el bombardeo de ciudades había sido prohibido en la Gran Guerra, pero en la actualidad todo el mundo efectúa ese tipo de ataque”. Churchill llegó incluso a permitirse una frivolidad en un asunto tan grave como el que planteaba: “Es simplemente una cuestión de modas, como las faldas largas o cortas de las mujeres”.

A pesar de la insistencia de Churchill, sus estrategas demostraron más cordura, al responderle que “el gas probablemente sólo tendría un efecto hostigador” en Alemania, pero desataría una guerra química generalizada, incluyendo ataques contra Londres.

Afortunadamente, el comandante supremo de las fuerzas aliadas en Europa, el general Eisenhower, se mostró totalmente contrario a abrir la caja de Pandora de la guerra química. Al saber de la propuesta de Churchill, en una reunión con su estado mayor afirmó: “No estoy dispuesto a participar en la llamada represalia o utilización de gas. Por el amor de Dios, no perdamos de vista lo que nos interesa, y utilicemos un poco más de sentido común”.



Y creo que también merece figurar en la cara oscura de Churchill su traición a los polacos. Aunque éstos se dejaron la vida en Montecassino y en otros muchos lugares, además de en los cielos de Inglaterra, Churchill no tuvo empacho en traicionarlos, obligando al gobierno polaco en el exilio a aceptar que Stalin se quedase con la parte oriental del país, a cambio de otra zona en Alemania. También miró para otro lado cuando le llegaban las evidencias de que Katyn había sido un crimen soviético, y siempre permanecerá la sospecha sobre la oportunísima muerte del general Sikorski en Gibraltar.

Después de despacharme contra él, también hay que reconocer que, sin Churchill, es posible que los panzer hubieran acabado desfilando por Trafalgar Square. Podríamos decir que Churchill fue un estadista mourinhista; lo puso absolutamente todo en función de su objetivo final, que era la victoria a cualquier precio. Si para ello debía aceptar que Polonia pasase de manos de un tirano a otro, quemar vivos a cientos de miles de alemanes o arruinar económicamente a su país (la deuda con Estados Unidos se acabó de pagar en 2006), era un precio que él estaba dispuesto a pagar.

Aunque bueno, no todo es negativo en este señor. Como recordáis, para la portada de mi primer libro, Las cien mejores anécdotas de la Segunda Guerra Mundial, mi editor decidió poner la imagen de Churchill con una metralleta Thompson que encabeza la entrada. Yo no lo vi claro en ese momento, pero el éxito del libro demuestra que la decisión fue acertada. Así que, si Gran Bretaña le tiene que agradecer que le hizo ganar una guerra mundial, yo le tengo que agradecer que se vendiesen unos cuantos ejemplares más de mi libro.



jueves, enero 22, 2015

CORAZONES, CEBRAS, CONEJITOS... Y GORRAS DE LAS SS




Una amable seguidora me ha dado el chivatazo; una web china de venta de artículos de moda, BUYINCOINS, vende unas camisetas para chica con varios motivos; corazoncitos, simpáticas cebras punkis con gafas de sol, conejitos...





Pero entre ellas destaca la que encabeza la entrada.


Aquí podéis ver la camiseta más en detalle:





Sí, no estáis viendo visiones, son niños con gorras de plato de las SS (!)


Como véis, parece que a China no ha llegado todavía la plaga de lo políticamente correcto... aunque quizás, en este caso, se hayan pasado un poco.

Pero bueno, si queréis sorprender a vuestra novia con una camiseta, sin duda, original, y por sólo 3,29 dólares, no podéis dejar pasar esta oportunidad.




martes, enero 20, 2015

CORAZONES DE ACERO: NO ES MALA, LO QUE YA ES BUENO




Bien, amigos, seguro que ya bastantes de vosotros habéis visto la película FURY, que aquí, por lo que sea, se ha estrenado con el título de CORAZONES DE ACERO. Me consta que algunos ya lo habéis hecho, y las opiniones han sido generalmente positivas. Pues el domingo tuve la oportunidad de verla, y confirmo las apreciaciones que me habéis hecho llegar.

La verdad es que, antes de que se estrenase, mis expectativas eran muy pobres. Una película de Hollywood sobre la SGM, con Brad Pitt como productor y protagonista... la cosa pintaba realmente mal, la verdad.

Como no hay nada mejor que verse una película con las expectativas por los suelos, cualquier cosa ya te parece positiva, y éste es el caso. No obstante, Fury se presenta como un film bastante digno para lo que podría haber sido, e incluso diría que recomendable.

Entre los aspectos positivos, la película te ofrece la guerra desde un punto vista bastante realista; no escatima escenas desagradables, como ese cadáver irreconocible en el barro, aplastado por el paso de varios tanques, o esa cabeza que vuela por el proyectil del Tiger, o el trozo de cara en el interior del Sherman... La fotografía encaja con lo narrado, destacando ese aspecto sucio y deslustrado de la guerra auténtica.



También me ha parecido interesante porque te ofrece la posibilidad de meterte en la vida de la tripulación de un tanque y cómo veían ellos el combate. Normalmente, en las películas, el tanque sólo aparece como un elemento más, focalizando la atención en los soldados de infantería, pero casi nunca se suelen centrar en él, como es este caso.

Las interpretaciones de los secundarios son bastante buenas, en especial la de Jon Berthal, que está inmenso. Todos me convencen, excepto Pitt, que no acabo de verlo en ese papel, que le hubiera ido de perlas al Clint Eastwood de El Sargento de Hierro, por ejemplo. Hay química en el grupo de soldados; en alguna crítica he leído que parece que el director se haya inspirado en los libros de Sven Hassel, y es cierto. Me di cuenta cuando vi al soldado mexicano entrando en la casa con un sombrero de copa, como solía llevar Porta.

Entre los aspectos negativos, esa horrorosa postproducción digital, que hace que las balas trazadoras parezcan rayos láser de la guerra de las galaxias. El guion tampoco es que sea una maravilla, aunque la película se sostiene bien. Lo que no hay por dónde cogerlo es el final; aunque no quiero destriparlo, el ataque de los alemanes parece que sea el típico ataque de una horda de zombis, en el que éstos caen como moscas, entre otras muchas cosas bastante incomprensibles, pero vamos a dejarlo ahí.

Aun así, y aunque Fury no pasará a la historia del cine bélico, no creo que ningún aficionado a la SGM se arrepienta de pagar una entrada por verla.

domingo, enero 18, 2015

VEHÍCULOS MILITARES DE LA SGM EN BARCELONA




Ayer sábado fui a visitar la EXPOSICIÓN DE VEHÍCULOS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL que se expone estos días en la Fabra i Coats de Sant Andreu, en Barcelona, organizada por la Associació de Vehicles Histórics.

Lo primero, señalar la extrañeza de que aquí en Barcelona tenga lugar una exposición como ésta, ya que el discurso dominante en mi ciudad es que cualquier referencia a lo militar ha de ser eliminado. De ahí el traslado del Museo Militar de Montjuic, las quejas sobre la celebración de las exhibiciones aéreas con la presencia de la Patrulla Aguila, las críticas a que ahora se abra un museo militar en Capitanía, etc. Sin embargo, no hay quejas sobre todas las exposiciones, muestras, conferencias, mesas redondas y mesas cuadradas sobre la guerra civil que se organizan a diario... pero mejor vamos a dejarlo aquí.

De ahí la innecesaria aclaración de los organizadores en el folleto de la exposición, para los cenutrios a los que no les queda claro, en el que aseguran que no es su intención "hacer apología de la violencia", sino "mostrar una serie de vehículos y de material bélico como elementos de patrimonio histórico".

Así que ahora se ha colado esta exposición que quizás, para camuflarla un poco, la han situado en la fábrica Fabra i Coats, lejos del centro de la ciudad, pero al menos queda muy accesible por metro (a cinco minutos de la estación Sant Andreu de la línea 1).

Por tanto, los que somos aficionados a la SGM tenemos que aprovechar esta oportunidad, que dudo que se repita.

La muestra es de apenas una veintena de vehículos, pero la calidad de lo expuesto es tal, que para nada sabe a poco. Podéis ver varios Jeeps, tanto de la SGM como de la guerra del Vietnam, una ambulancia de la SGM, un camión de la guerra de Corea... y un par de motos alemanas BMW y un fantástico Kübelwagen.

Hay que felicitar a la asociación que la ha organizado por su esfuerzo, y en especial a JULIO BALAGUÉ, un señor muy amable, que estaba allí con su impoluto uniforme del Ejército norteamericano, dispuesto a atender las dudas y consultas de los visitantes.

Y sin más preámbulos, vamos con algunas de las fotos que tomé, éstas de los Jeeps:







Un camión Dodge, que se ve que no cabía en la sala y está expuesto en el exterior:


Una ambulancia:


Y vamos con la sección dedicada a la Wehrmacht...


Primero, las BMW's:


¿Qué me decís de ésta del Afrika Korps?


Y de postre, el Kübelwagen, de frente, de perfil, el interior, y por detrás:






Que sepáis que conté por primera vez con la ayuda de un jovencísimo ayudante, que se ha estrenado en este cometido con nota.

El también tomó algunas fotos con su cámara, ahí van:






Las fotos las he pasado por un resizer antes de subirlas; si alguien necesita alguna en alta definición, que me lo pida por mail y se la mando.

Pues bien, ya sabéis, tenéis hasta el 31 de enero para visitar esta exposición, que la disfrutéis.


lunes, enero 12, 2015

¡¡A VER ESAS NEVERAS!!




Bien, había prometido que la semana pasada subiría las fotos de vuestras neveras luciendo el imán oficial del blog, pero con lo del atentado de Francia no me pareció el momento más oportuno para un post simpático y desenfadado como éste.

Así que vamos allá con las fotos que me habéis hecho llegar.


Esta es la de Aníbal, manchego de pro. Como véis, el imán, entre Múnich y Danzig...




Guillem, de Barcelona, casi vecino. Un Crack; tiene TODOS mis libros, hasta el que me autoedité.




Aquí, la nevera de Israel:




Esta es la nevera de Javi, de Cantabria (aunque sea merengue, se lo perdono):




La nevera de Mario, de Jerez, un fenómeno, de verdad:




Aquí Miguel, dando la cara:



El imán, junto a la puerta de Brandenburgo, enviada por Nacho:




Esta es la nevera de Valentín, junto a un imán de Normandía muy chulo:




Y ésta, la de Zubi, con Trabant y todo...




Y para acabar, el imán bien escoltado por soldados germanos de ambas guerras, enviada por un buen amigo de Madrid:




Creo que no me he dejado ninguna... Pues muchísimas gracias por haberme enviado las fotos y quiero agradeceros la buena acogida que tuvo la Operación Magnet.




Por cierto, todavía hoy mismo he recibido el mail de un seguidor del blog pidiendo el imán...

Sólo quiero recordar que la promoción ya pasó, pero espero repetir experiencia. Para no quedaros sin, os aconsejo que continuéis siguiendo el blog como hasta ahora, ¡muchas gracias!


sábado, enero 10, 2015

EL BÚNKER DE HITLER SERÁ RECONSTRUIDO




Noticia de alcance: El búnker de Hitler será reconstruido y podrá ser visitado.

Lástima que esa noticia no sea exactamente verdad y la foto que encabeza esta entrada sea sólo un montaje...

Espero que algún día el Führerbunker se pueda visitar, ya que permanece prácticamente intacto bajo el suelo de Berlín. Como sabéis, a finales de los ochenta se dejó al descubierto durante unas obras y luego fue todo tapado para construir unos bloques de viviendas y un aparcamiento de superficie.

En la imprescindible web de Third Reich in Ruins tenéis más información sobre lo que se ve hoy allí.

La decisión de que el búnker pueda ser visitado es sólo política, pero no creo que ningún alcalde de Berlín se atreva a tomar la decisión de restaurarlo y abrirlo al público.

De momento, hay que conformarse por caminar por arriba, como yo en 2006.




Pero ahora, para amenizar lo que se prevé una larga espera, un museo alemán, el TOP SECRET de Oberhausen, piensa construir una reproducción de cuatro estancias del búnker. Según ha dicho su director, el conjunto podrá visitarse ya este verano.

AQUÍ tenéis más información.

Se ve que este museo no tiene miedo a la polémica, ya que en 2011 recreó el edificio en el que fue capturado Bin Laden, pero vamos a ver si surgen grupos de presión que intenten impedir esta iniciativa.

Por si acaso, ya me apunto el nombre de esa ciudad para situarla en el mapa de las escapadas veraniegas...