jueves, mayo 26, 2016

...Y AHORA, LA RECETA




Bien, amigos, a tenor de los comentarios que dejasteis en la anterior entrada, se ve que el test sobre el frente ruso fue demasiado sencillo. Pero aun así, estoy seguro de que no son pocos los que, después de responder el test, creen que deberían incrementar su nivel de conocimientos de este teatro de operaciones.

De todos modos, hay que decir que es muy normal ese desconocimiento. La historiografía se ha centrado en unos focos determinados que ejercen una potente atracción, como Leningrado, Moscú y Stalingrado, y Kursk y Bagration en menor medida, y todo lo demás parece cubierto por neblina cuando no de una espesa niebla. El historiador especialista en el frente oriental David Glantz constata en sus textos ese desequilibrio.




Por ejemplo, en febrero de 1943 todos tenemos ojos sólo para el trágico final del VI Ejército en Stalingrado, pero pocos se molestan en estudiar los terribles y decisivos combates que se estaban dando al mismo tiempo en el sector de Rostov del Don, en donde el Grupo de Ejércitos Sur estuvo en un tris de ser aniquilado. Me llama la atención, también, el fracasado desembarco anfibio de los soviéticos en la bahía de Osereika, del que apenas se encuentra información.




Pero no os preocupéis si tenéis lagunas en este frente, ya que esa carencia de información afecta incluso a los grandes historiadores.

Por ejemplo, mientras que el 19 de noviembre de 1942 los soviéticos lanzaban la Operación Urano, una maniobra de tenaza para cercar a los alemanes en Stalingrado, al norte de Moscú lanzaban la Operación Marte. De esta maniobra se tiene tan poca información -a pesar de que participaron cientos de miles de soldados- que supone una fuente de discusión para historiadores tan relevantes como el citado Glantz y Antony Beevor; mientras el primero, según los datos que baraja, está convencido de que Marte fue una ofensiva con todas las de la ley, el segundo cree que, según sus datos, no fue más que una maniobra de distracción para evitar que los alemanes mandasen refuerzos al sur. Hay que decir que el también historiador Max Hastings no sólo comparte punto de vista con Beevor, sino que asegura que Stalin chivó a los alemanes -a través de un doble agente- esa operación para asegurarse de que reforzaría ese sector y liberando el de Stalingrado.



Pues, para tratar de corregir esas carencias, vamos con la receta. Os quiero recomendar un libro que, en cuanto lo diga, va a hacer que los que habéis leído más sobre el tema os echéis las manos a la cabeza, TIERRA CALCINADA, de PAUL CARELL.

Éste es un libro que se publicó en los años sesenta. El autor, que no era historiador sino solamente periodista, se llamaba en realidad Paul Karl Schmidt, y su biografía la tenéis AQUÍ.


Su crónica de la campaña de Rusia de 1943-1944 ha sido ampliamente superada y no pocas de sus afirmaciones no se corresponden con la realidad, como en lo referente a Kursk, pero aun así me parece una herramienta muy útil para aclararse un poco en ese período del frente ruso. El libro está redactado en lenguaje periodístico, lo que lo hace muy ameno.

Circulan ediciones antiguas publicadas por Bruguera, así como una edición de Inédita de 2007 -en la foto-, por lo que no creo que sea muy difícil de localizar si hay alguien interesado (por cierto, si alguien ha leído su libro dedicado a Barbarroja, me gustaría que me dijera si vale la pena hacerse con él).

De todos modos, si alguien conoce otras opciones, además de las memorias de Von Manstein, VICTORIAS FRUSTRADAS, se agradecerá que las citéis.




Pues, hablando de Manstein (en la foto, recibiendo a Hitler), os recomiendo este documental:





Ya sabéis de sobras que Manstein era un genio, solía atacar por el último punto en donde se esperaba el enemigo. Por ejemplo, en el saliente Kursk, se le ocurrió una idea genial; como los soviéticos esperaban la típica maniobra en tenaza, a Manstein se le ocurrió... pinchar el saliente por el punto más convexo, penetrar en él y luego abrirse hacia los extremos de donde se suponía que iban a salir las tenazas. ¿Quién se podía esperar eso? Sin embargo, al final esa idea no se impuso y se acabó lanzando la maniobra más ortodoxa... y más esperada por los soviéticos.

Para finalizar, vamos con otra receta; el último número de la revista MUY HISTORIA, titulado HITLER CONTRA STALIN.



En él participo con un artículo, STALINGRADO. LA WEHRMACHT EN LA RATONERA.



Está claro que estos especiales de las revistas de Historia no aportan mucho a los que ya tienen un importante bagaje de lecturas, pero creo que pueden ser interesantes para el que carece de esa base y quiere introducirse en el tema.

Pues aquí tenéis mis propuestas para adentraros en los episodios menos conocidos del frente ruso, pero lo dicho, se aceptan sugerencias.


martes, mayo 24, 2016

NO SÉ MUCHO DEL FRENTE RUSO... ¿ES GRAVE, DOCTOR?




Bien, amigos, vamos con una especie de pasatiempo, pero que puede servir para calibrar vuestros conocimientos sobre el frente ruso.

Supongo que ya habéis visto en Youtube la serie rusa SOVIET STORM y, si no la habéis visto, ya estáis tardando. Viendo la serie te das cuenta de cuántas cosas desconocemos de este teatro de operaciones. Todos conocemos al dedillo El Alamein, Anzio, Montecassino, Normandía o las Ardenas, pero... ¿podríamos decir lo mismo de los colosales choques del frente ruso?

Ver la serie te sirve para comprobar los escasos conocimientos que uno tiene sobre este frente, a pesar de que, no lo olvidemos, los alemanes emplearon en él el 70 por ciento de sus recursos. Hay campañas o simples batallas de provocaron cientos de miles de bajas... y de las que apenas tenemos una ligera idea.

Pero, lejos de servir para autocompadecerse, esa ignorancia debe motivarnos para buscar más información e ir paliando las carencias de las que todos, en mayor o menor medida, adolecemos.

La verdad es que no es fácil rellenar esos huecos... Después de ver la serie, he hecho una batida en mi biblioteca y tampoco he encontrado demasiado material para cubrirlos.

Aun así, creo que vale la pena el esfuerzo, ya que es un campo tan extenso e inabarcable como la propia estepa rusa. Por mucho que leamos, siempre encontraremos una nueva historia más emocionante que cualquiera que hayamos leído antes.




Para saber qué nivel de conocimientos tenéis sobre el frente oriental y extraer las debidas conclusiones, he confeccionado una especie de test de autoevaluación, sin mayores pretensiones.

Son quince batallas y operaciones en las que cada uno tendrá que preguntarse si tiene alguna idea de lo que ocurrió allí. Al menos, si le suena. Tened en cuenta que algunas de ellas fueron en realidad campañas que se prolongaron a lo largo de varios meses, o incluso hubo una de estas batallas que en realidad fueron cuatro.

Las puntuaciones las he establecido en función del mérito que tiene conocer ese hecho concreto, y de modo que uno pueda alcanzar el aprobado (75 puntos) teniendo un conocimiento medio de ese frente.

Si algunas no os suenan de nada, no os preocupéis, pero todas son batallas de gran entidad, no son para nada rebuscadas, seguro que más de uno va a hacer el pleno de los 150 puntos. Cuando acabéis el test, podéis buscar información sobre ellas y veréis que es así.

Vamos allá.


1.- STALINGRADO (3 puntos)

2.- LENINGRADO (5 puntos)

3.- KURSK (8 puntos)

4.- BAGRATION (8 puntos)

5.- OPERACIÓN TIFÓN (9 puntos)

6.- SEBASTOPOL (10 puntos)

7.- KRASNI BOR (10 puntos)

8.- KIEV (10 puntos)

9.- JARKOV (10 puntos)

10.- BOLSA DE CHERKASSY (11 puntos)

11.- CRUCE DEL KUBÁN (11 puntos)

12.- RZHEV (12 puntos)

13.- DEMYANSK (14 puntos)

14.- VELIKIYE LUKI (14 puntos)

15.- KAMENETS-PODOLSKY (15 puntos)


¿Ya habéis sumado vuestra puntuación?




Pues vamos con los resultados:


0 puntos. Si ni siquiera te suena la batalla de Stalingrado... es que te has equivocado de blog.

De 3 a 20 puntos. Seguro que, o eres muy joven, o acabas de interesarte por la Segunda Guerra Mundial y todavía no has podido leer más que unos pocos libros. No te desanimes, que seguro que en poco tiempo vas a hacer muchos progresos.

De 21 a 50 puntos. Has leído bastantes libros de la Segunda Guerra Mundial, pero aún no te has adentrado en el frente oriental. Es cuestión de ponerse, la base ya la tienes.

De 51 a 74 puntos. Pensabas que sabías lo suficiente del frente ruso... por lo que te sorprende no haber llegado al aprobado. Habrá que leer un poco más...

De 75 a 100 puntos. Buen nivel, tienes una base excelente para abordar las batallas menos conocidas.

De 100 a 130 puntos. ¡Excelente! Controlas perfectamente el frente ruso. Se te han escapado sólo un par, pero es normal, es casi imposible saberlo todo.

De 130 a 150 puntos. Pues a ver si nos vemos un día y me impartes unas clases del frente ruso, porque entonces ya sabes más que yo.



jueves, mayo 19, 2016

CÓMO SERÍA LA ENTREVISTA DE BERTÍN OSBORNE A ADOLF HITLER




Bien, amigos, aquí estamos de nuevo. Hoy me he desayunado con la noticia de que la entrevista soñada del presentador de TV Bertín Osborne sería, ni más ni menos, que a Adolf Hitler, lo que seguro que encenderá algún tipo de polémica.

La verdad es que nunca he visto ninguno de sus programas, pero no por él; de hecho no veo televisión, salvo las noticias, los partidos de fútbol y cuando emiten un buen documental.

Al leer la noticia he querido imaginar cómo sería esa hipotética entrevista y he recordado la única grabación que existe en la que Hitler aparece conversando relajadamente.

Es sorprendente, pero del personaje histórico del siglo XX del que más se ha hablado y escrito no hay grabaciones de su voz que no sean las de sus exaltados discursos. La excepción es una grabación que un técnico de la radio finlandesa, Thor Damen, consiguió el 4 de junio de 1942, en una visita a este país.

Hitler se reunió con el general finlandés Carl Gustav Mannherheim, jefe de las fuerzas armadas de su país, en el tren particular de éste, con la excusa de que era su cumpleaños. Allí, después del almuerzo, se pronunciaron los discursos oficiales, que fueron registrados por Damen.




Pero cuando la reunión se distendió y ambos comenzaron a charlar sentados a una mesa, Damen continuó grabando de manera subrepticia durante 11 minutos, hasta que alguien de las SS se dio cuenta y le obligó a detener la grabación.

Los alemanes querían destruir la cinta, pero finalmente se le permitió a la radio finlandesa conservarla, tras comprometerse a mantenerla en un contenedor sellado. La cinta acabó bajo la custodia del censor del estado, y no sería devuelta a la radio hasta 1957.

Aquí tenéis ese histórico testimonio sonoro:






En la insólita grabación se escucha a Hitler hablando del fracaso de la Operación Barbarroja, de las derrotas italianas en el Norte de África, del armamento soviético y de los pozos de petróleo rumanos.

Lo que más llama la atención es oír la voz de Hitler en un tono muy bajo. Eso resulta tan sorprendente que incluso se habló de que podía ser una falsificación. También se apuntado que Hitler tomó alguna copa -lo de que era completamente abstemio es un mito- y que eso afectó a su tono de voz.

En todo caso, ese Hitler distendido es el que, es de suponer, podríamos ver en esa hipotética entrevista con Bertín Osborne. Aunque, como he dicho, nunca he visto sus programas, con éste no hay duda de que estaría dispuesto a hacer una excepción...


miércoles, mayo 11, 2016

"PERSIGUIENDO A HITLER": SENSACIONALISMO A TODO TRAPO, PERO VOY A SEGUIR ESTA SERIE DOCUMENTAL DE CANAL HISTORIA




Bien, amigos, ayer un amigo me avisó de que en el canal MEGA iban a emitir en abierto los dos primeros capítulos de la serie documental PERSIGUIENDO A HITLER, producida por Canal Historia.

Aunque la serie ya estaba circulando por la red en español latino (la podéis ver online AQUÍ), no dudé en ponerme a verla en pantalla grande, y también a pesar de que el tema no me parece el más serio, como es la hipotética huida de Hitler a Sudamérica.

No voy a entrar en ese asunto, ya que le dediqué un post en una ocasión y todavía recibo comentarios de gente que defiende esa posibilidad y me interpela para que demuestre que Hitler murió en el búnker...

Es un tema que como tal, me aburre, pero esto es como aquello de que "si parece un pato, anda como un pato y grazna como un pato, lo más seguro es que sea un pato". Es decir, aunque no existan las pruebas concluyentes, todas las evidencias apuntan a que las cosas sucedieron tal como refleja la historia oficial.

El que Hitler huyera a Argentina es una fantasía que sirve para vender libros y, en este caso, documentales.





Pues con esa premisa, hay que decir que los dos capítulos que vi ayer me parecieron muy interesantes. Si la serie, en vez de llamarse Persiguiendo a Hitler, fuera Nazis en Sudamérica o algo así, me parecería hasta buena.

Aparecieron evidencias sorprendentes de la actividad nazi que hubo Argentina, como esos misteriosos edificios en ruinas en la jungla de Misiones, junto a la frontera con Paraguay; no hay duda de que ahí hubo algo raro, quizás se escondió algún destacado jerarca nazi, quien sabe.



Sólo por ver esa muestra de arqueología nazi en mitad de la selva ya merece la pena ver la serie...

Sin embargo, Persiguiendo a Hitler apuesta por el sensacionalismo más acusado, lo cual es comprensible, ya que buscan audiencia entre el gran público, el que, antes de eso, ve Empeños a lo bestia (que tiene gracia, lo reconozco).

El guion utiliza recursos propios de las series que ahora están tan en boga, en vez de los que corresponderían a un documental de verdad, lo que da cierta emoción y suspense. Eso sí, hay que entrar en su juego y no hacerse muchas preguntas sobre lo que estamos viendo en pantalla.

Por cierto, para perseguir a Hitler no sé si es necesario recurrir a esos tipos tan duros, que igual los acabamos viendo en Los Mercenarios de Stallone, en fin...

En total, os recomiendo que, si no lo visteis ayer, os pongáis al día viendo en la red los dos primeros capítulos y el martes que viene, 17 de mayo, os enganchéis a esta serie que explota descaradamente la fascinación que siguen despertando hoy día Hitler y los nazis.


domingo, mayo 08, 2016

¿HOY SE CUMPLEN 71 AÑOS DEL FINAL DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL EN EUROPA?




Bien, amigos, hoy domingo 8 de mayo se conmemora el final de la Segunda Guerra Mundial en Europa, el llamado V-E, pero... ¿realmente hoy se cumplen 71 años de esa efeméride?

Pues la respuesta no es fácil, ya que en realidad concluyó el 7 de mayo de 1945. Pero, para liarlo más, en Rusia y otros países de su esfera de influencia se celebra el 9 de mayo...

La razón de esta confusión hay que buscarla en el propósito de Estados Unidos de no enemistarse con los soviéticos, pese a las continuas exigencias de Stalin. Pero retrocedamos en el tiempo, en el momento en el que los alemanes se vieron forzados a admitir su derrota y aceptar la rendición incondicional.

Tras el suicidio de Hitler el 30 de abril de 1945, el almirante Karl Dönitz se convirtió en Jefe del Estado, tal como figuraba en el testamento del Führer, en el que el máximo responsable de la Kriegsmarine pasaba a ser presidente del Reich y comandante supremo de las fuerzas armadas. Dönitz, en uso de sus atribuciones, envió el 4 de mayo a dos representantes al cuartel general del mariscal Montgomery para negociar la rendición. El famoso militar inglés les indicó que para formalizar la rendición debían acudir al cuartel de Eisenhower, en la ciudad francesa de Reims.

Se avisó a la prensa para que estuviera atenta al momento histórico de la rendición de Alemania. Para ello se escogieron a diecisiete corresponsales y se les trasladó a Reims en avión. Como aún se encontraban enfrascados en las negociaciones, se exigió a los periodistas discreción absoluta hasta el momento en el que se firmase el documento.




Esto no ocurrió hasta las 2:41 h de la madrugada del lunes 7 de mayo, hora en la que estamparon su firma los representantes del Ejército alemán, por un lado, y los de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y la Unión Soviética por el otro.

Podéis ver la hora y la fecha claramente en el documento de rendición:



Una vez concluido el acto, a los periodistas se les dijo que esperasen el momento indicado para transmitir al mundo la noticia. A las cuatro de la madrugada se les comunicó que no podrían decir nada hasta las tres de la tarde del martes. Es decir, tendrían que esperar treinta y seis horas.

Naturalmente, los periodistas se indignaron y no entendieron el porqué de esa censura informativa. La explicación había que buscarla en las altas esferas. Desde Washington se habían dado órdenes precisas de retrasar el comunicado de la noticia, para hacerla coincidir con otra ceremonia de rendición que se iba a celebrar el martes en Berlín, en la zona ocupada por los soviéticos.

Los corresponsales no compartían estas razones, considerando que la rendición había sido incondicional y el representante soviético había firmado su aceptación, así que no consideraban necesarias más ceremonias. Sin embargo, fueron puestos bajo vigilancia y se les prohibió hacer pública la noticia hasta que no lo hiciese el mando supremo aliado.

Durante la tensa espera, se extendían por todo el mundo los rumores que hablaban de la rendición, aunque nadie tenía noticias del acto celebrado en Reims. Pero a las dos de la tarde del lunes, una emisora alemana proclamaba la rendición incondicional, aunque sin dar más detalles.

Entonces, un periodista norteamericano de los que había asistido al acto de la rendición, Edward Kennedy -sin relación de parentesco con los Kennedy- , decidió que el mundo debía conocer de una vez la noticia más esperada de toda la guerra.

Así pues, el audaz reportero burló la vigilancia, se hizo con una línea telefónica militar, llamó a la oficina de la agencia de noticias de United Press en Londres y explicó con detalle la ceremonia de rendición.

Desde la capital británica se transmitió de inmediato la noticia a todo el mundo y los periódicos se dispusieron a sacar a la calle una edición especial anunciando la victoria en Europa.


A partir de aquí estalló un escándalo de enormes proporciones; la agencia fue suspendida y los teléfonos fueron cortados, mientras que el resto de agencias se mostraron muy indignadas porque no habían podido recibir ninguna comunicación. Pero lo más importante era que el mundo sabía ya que la paz había llegado a Europa y por todas partes hubo grandes manifestaciones de júbilo.

Aquí veis a la gente concentrada en la londinense Trafalgar Square:



Tras la confusión provocada por el adelanto de la noticia, se confirmó el motivo del retraso en la comunicación. Efectivamente, los rusos habían exigido que no se conociese la rendición hasta el acto que iban a celebrar en Berlín al día siguiente, 8 de mayo, para ofrecer la sensación de que ésta era la ceremonia válida. Al principio los occidentales se negaron, pero al final admitieron participar en esa farsa para no enemistarse con el siempre susceptible Stalin.

Aunque la noticia se supo antes de la teatral representación de Berlín, los soviéticos no vieron arruinada su pretensión de parecer los únicos vencedores, al menos entre sus compatriotas. Lo resolvieron a la manera de Stalin, cortando por lo sano: la controlada prensa rusa sólo informaría de la ceremonia berlinesa y no publicó ni una palabra sobre la de Reims.




El mariscal Wilhelm Keitel firmó la rendición incondicional de Alemania ante las potencias aliadas a las 22:43 h del 8 de mayo.

Sin embargo, la diferencia horaria entre el centro de Europa y Moscú haría que en la capital rusa fueran ya las 0:43 del 9 de mayo cuando el representante del Reich estampó su firma en el documento de rendición. Por lo tanto, en la Unión Soviética se estableció el 9 de mayo como el Día de la Victoria.




En la actualidad, el 9 de mayo es festivo en Rusia, Ucrania y en la mayoría de antiguas repúblicas soviéticas, mientras que en occidente el Día de la Victoria en Europa se celebra el 8 de mayo, aunque en realidad los alemanes se rindieron el 7 de mayo... ha quedado claro, ¿no?

jueves, mayo 05, 2016

TORREBESSES 2016 (2ª PARTE). COMIENZAN LOS TIROS




Bien, amigos, vamos con la segunda y última parte de mi crónica del segundo encuentro de reconstrucción histórica en Torrebesses (Lérida).

Como os comenté, este año hubo menos participantes; un amigo me ha dicho que fue porque coincidió con otro encuentro en Málaga, que al final no se celebró, así que esperemos que el próximo evento en Torrebesses cuente con una concurrencia similar al primero.

Pues cuerpo a tierra que comienzan los tiros.

Antes de la gran batalla, que tuvo lugar a las 19.10 del sábado, se representó una escaramuza improvisada por las calles del pueblo entre tropas norteamericanas y alemanas.

La imagen que abre el post corresponde a esa batalla urbana. Aquí tenéis otra:




Fue espectacular, gracias a la proximidad entre el público y los participantes.


Los que no hayáis asistido nunca a un evento de este tipo, sabed que el ruido provocado por las balas de fogueo es muy realista, lo que provoca una sensación difusa de peligro que resulta excitante.

Al final, inesperadamente, ganaron los alemanes, que tomaron por sorpresa a los norteamericanos y los hicieron prisioneros:



Y vamos con la gran batalla.

Los alemanes tenían que resistir el asalto de las tropas aliadas desembarcadas en Salerno.

En el bancal de la parte inferior, los alemanes, frente a ellos, los norteamericanos, que contaban con vehículos.





Comienza la acción, los alemanes corren para proteger el flanco derecho:



Ya silban las balas por todos lados...



Y al final... los alemanes consiguen rechazar el asalto:




A mí me sorprendió mucho ese desenlace, ya que se supone que debían perder, pero luego un amigo que está en contacto con la organización me dijo que, como los alemanes siempre tienen que perder, esta vez se les dejó ganar "para darles vidilla", lo que me parece muy bien.

Para finalizar, quiero que disfrutéis de estas fotos tomadas por una amiga fotógrafa, Gemma Magrans, que ha tenido la amabilidad de cedérmelas para compartirlas con vosotros.


















Pues gracias a Gemma por estas magníficas fotos.

Espero que os haya gustado esta crónica del evento y esperamos que el año que viene volvamos a vernos allí.


martes, mayo 03, 2016

TORREBESSES 2016 (1ª PARTE). PREPARADOS PARA LA BATALLA




Bien, amigos, como sabéis, este pasado fin de semana se celebró en Torrebesses (Lérida) una reconstrucción de la batalla de Salerno.

Tras el gran éxito del año pasado, en el que se reconstruyó la batalla de Sicilia, este año se ha repetido el encuentro, también ambientado en el frente italiano.

Como supongo que era difícil repetir el extraordinario poder de convocatoria exhibido en 2015, con participantes procedentes de toda España, este año el alcance ha sido un poco más modesto y no ha habido tantos, pero aun así el ambiente era magnífico. Uniformes, armas, vehículos y muchos tiros (de fogueo)... los ingredientes para disfrutar de estas dos jornadas de reconstrucción histórica.

Torrebesses ha demostrado ser el escenario ideal para un encuentro de este tipo. En el centro del pueblo, junto a las ruinas de una iglesia, hay un bar que sirve de punto de reunión y un local que en esta ocasión sirvió para acoger el mercado de militaria. A apenas dos minutos del centro hay una explanada que hace las veces de campamento. Sus calles, con subidas y bajadas, son ideales para representarse batallas urbanas y desde la parte de arriba del pueblo se puede contemplar tranquilamente la gran batalla que tiene lugar en una hondonada en la que evolucionan los soldados.

Lo único que no me gustó es que esta vez no estaba abierta la Cooperativa para llevarme una garrafa del excelente aceite de oliva que producen allí.

Y, como una imagen vale más que mil palabras, os voy a mostrar algunas de las fotos que tomé allí la tarde del sábado. Para los aficionados a la fotografía, están tomadas con una cámara Sony A58, un objetivo Sony de 50mm y un teleobjetivo Tamron 70-300mm.

Vamos con los alemanes:



Una muestra de los vehículos presentes, además de varios jeeps.


Mirad este espectacular M8 Greyhound. Creo que llegó expresamente de Francia:



Este era el cuartel general alemán, el Kommandantur, protegido por esos obstáculos antitanque:



Dentro se podía ver, entre otras cosas, todo este material sanitario para hospital de campaña:


Todo estaba cuidado al máximo detalle. Hasta había una bandejita con lo que se supone que era sangre y un dedo amputado (!).

El mérito de esta reconstrucción es de la Asociación Catalana de Coleccionismo de Uniformes Históricos, la ACCUH, felicidades.


Y aquí, un campamento norteamericano, instalado en las ruinas de la iglesia que hay en el centro del pueblo, con su jeep:



La entrada de la iglesia estaba bien vigilada por un joven recluta:



Aquí los yankis, tomándose una cervecita:




Y como Hitchcock aparecía en todas sus películas, aquí salgo yo montándome la ídem.




Espero que os haya gustado esta primera entrega.

En la segunda y última tendremos las fotos de las dos batallas que presencié, además de las que tomó una amiga fotógrafa, así que no os la perdáis.